Integramos inteligencia artificial de última generación en cada análisis, siempre con validación humana que respalda el criterio y la confiabilidad del resultado.
- La IA amplía, no sustituye. Procesa volumen y propone hipótesis a una velocidad que ninguna persona alcanza; el auditor decide qué se persigue, qué se explota y qué se descarta.
- Validación especializada de cada hallazgo. Ninguna conclusión llega al informe sin que alguien la haya reproducido mediante pruebas manuales. La IA no cierra hallazgos ni asigna severidad por su cuenta.
- Herramientas de grado empresarial. Trabajamos sobre ediciones corporativas, cuyos términos excluyen el uso de la información del cliente para entrenar modelos.
- También auditamos IA. Los modelos de lenguaje y los agentes ya forman parte de la superficie de ataque: inyección de instrucciones, fuga de información entre clientes y abuso de las herramientas que el agente tiene conectadas.