Un proceso sistemático de seguridad ofensiva que combina el rigor del hacking ético con el criterio del análisis asistido por inteligencia artificial. El resultado: claridad para decidir, evidencia reproducible y foco en el riesgo que realmente afecta al negocio.
El reconocimiento establece la base de la evaluación. Construimos un mapa de su superficie de exposición pública para priorizar el esfuerzo donde el riesgo lo justifica.
Reproducimos el camino de un adversario con trazabilidad completa. El objetivo no es alarmar, sino demostrar qué podría ocurrir, con qué impacto para la operación y por qué conviene atenderlo.
IA para velocidad y cobertura; validación humana para precisión y confianza. Entregamos hallazgos verificados, sin falsos positivos que resten tiempo a su equipo.
Un entregable con dos lecturas: una para la dirección y otra para el equipo técnico. Ambas dicen lo mismo, cada una con el nivel de detalle que necesita para actuar.
Las bases metodológicas que sostienen cada evaluación. Marcos reconocidos, criterio propio.
Metodología estructurada de pruebas de penetración que aporta rigor, repetibilidad y trazabilidad a cada evaluación. Sus cinco fases ordenan el trabajo ofensivo para que ninguna etapa dependa del criterio del momento y para que un tercero pueda reconstruir cómo se llegó a cada hallazgo.
Cobertura del Top 10 OWASP y su metodología de pruebas de seguridad web, aplicada de forma consistente a cada activo evaluado. Trabajamos con el conjunto completo de guías OWASP, no sólo con el listado de riesgos.
Metodología propia de INSIGNIA potenciada con ChatGPT Enterprise y Anthropic Claude para un análisis asistido que gana velocidad sin renunciar al criterio humano. La IA absorbe volumen y cobertura; el auditor conserva la decisión.
Validación recurrente y monitoreo proactivo del riesgo. La seguridad se gestiona en el tiempo: un informe describe el estado de un día concreto, y ese estado cambia con cada despliegue, integración o proveedor nuevo.
Por ahora coordinamos las llamadas a través de WhatsApp, dado el nivel de fraude telefónico que hoy enfrentan las organizaciones en México.